lunes, 26 de mayo de 2014

La Banda del Calvario recupera Cristo del Perdón, "La Larga"


Hay personas que dejan su marca en una formación por su coraje, su lealtad y su aliento. Era el caso de Rafael Sequeira Moreno, hermano de nuestra Cofradía y acérrimo seguidor de nuestra banda. Coraje, lealtad y amor que ha legado a sus hijos y nietos, que siguen trabajando activamente por su Cofradía y la Semana Santa.

En una época donde no existían los medios tecnológicos de la actualidad, Rafael se echaba su cassette al hombro día sí y día también para dejar constancia sonora de los toques espartanos que acompañaban al Cristo del Calvario.

Era tal la huella que dejo Rafael en los miembros de la Banda del Stmo Cristo del Calvario, que, allá por 1.994, cuando su enfermedad daba sus últimos coletazos, la formación tuvo a bien dedicarle una marcha de las que se escuchaba en los muchos cassettes de música cofrade que él tenía, la cual lo tenía prendado.
En realidad, como ocurría frecuentemente entonces, eran dos marchas solapadas, hecho que propicio que a la pieza se le denominara coloquialmente “La Larga”, y cariñosamente, “La de Rafael”, en su honor.
Y un honor fue para los miembros de la banda entonces, que la última vez que Rafael oyera los sones de su banda, fuera interpretando “La Larga” en la puerta de su casa el Viernes Santo de 1.994.

Aquella marcha supuso todo un reto como “músicos” de los componentes de la banda; era la primera marcha “de estilo” sevillano que se montaba, acorde a los medios y conocimientos de entonces, y se salía de lo meramente militar o litúrgico.

Desde aquel año, la composición siempre se interpretaba en la calle “Arriba”, a la altura de la casa de Rafael, todas las veces que pasaba la banda por allí, incluso en los habituales ensayos por las calles previos a la Semana Santa, la banda no dejaba pasar la ocasión, para ir a esta calle tan tradicional sólo por el mero hecho de interpretarle su marcha a Rafael.

Con el cambio en el estilo interpretativo de la banda y las obligadas modificaciones de itinerario que impedían pasar a la Cofradía por las estrecheces de la zona, la formación dejo aparcada la marcha, y este año, tan especial para nuestra Cofradía, ha tenido a bien recuperarla, una vez que el tránsito por esa calle vuelve a ser de obligado paso, tras las decisiones de los hermanos del Calvario y los demás compromisos de la Banda.

A partir del año que viene, “La Larga” volverá a sonar donde siempre lo hizo, llenando de armonía, recuerdo y añoranza la confluencia de las calles Antonio Machado, Jesús, San Pedro Mártir y Juanita la Larga, evocando la memoria de Rafael, que como decía su vecino Manolo en forma de pregón, “dónde va a estar sino acompañando a su banda en estos momentos tan felices”.

Entrando en aspectos documentales, “La Larga” la componían dos marchas, “El Greñúo” y Cristo del Perdón, ambas del compositor gaditano Luis Alfonso Miraut Lago, dedicadas a imágenes procesionales de tacita de plata, para la Banda de Cornetas y Tambores Agua y Luz, que él dirigía a mitad de los años 80.

Miraut conoció y entabló amistad con músicos de la Banda de Las Cigarreras de Sevilla, a los que cedió gran parte de su obra compositiva, hecho que propició que sus marchas se hayan convertido en clásicos del repertorio cornetil. De Luís Alfonso podemos escuchar otras marchas en nuestra localidad, como Cristo de las Siete Palabras o Misericordia Isleña, por parte de la Banda de CCyTT Expiración y Caridad.

Nuestra formación ha incorporado pues “Cristo del Perdón” de nuevo a su repertorio, al constituir en su mayoría la base de la pieza que se conoció como “La Larga”.

Estamos seguros de que Rafael, como siempre, ya está expectante en el cielo para escuchar su marcha, con su “cassete” preparado para dejar constancia en el cielo, de que “su banda” suena como los ángeles.